Definitivamente hemos vuelto a la rutina, hemos dejado atrás la Navidad y las rebajas ya son más calmadas, por lo que el blog también regresa a sus secciones habituales. Así, el lunes vuelve a estar dedicado a firmas que me sorprendan, bien por no conocerlas anteriormente, bien porque sus imágenes me cautiven. Nasty Gal se situó en el primer grupo la anterior vez que hablé de ella y ahora vuelve porque sus fotografías siguen encantándome en su colección de Primavera.
Ya comentábamos el viernes pasado que las rayas verticales en blanco y negro son tendencia y bien nos lo demuestra esta firma en su lookbook. Incluye otros estampados geométricos, como a base de cuadros o círculos, pero siempre con este tándem bicolor.
Este tipo de rayas también están presentes de un modo más ligero, a partir de colores pastel, como el azul, que suavizan el negro más popular y se unen a pitillos de colores.
Por supuesto, los colores flúor regresan con el buen tiempo para mostrar nuestra cara más alegre y llamativa. Los vemos en trajes de pantalón y blazer, tops, vestidos, abrigos de pelo y collares. Los tonos que predominan son el rosa, naranja, azul y las mezclas psicodélicas sobre crochet.
El print de pañuelo que ya vimos el año pasado vuelve tímidamente con un mix de estampados en colores vivos y con las flores como motivo predominante.
También tienen cabida los looks más futuristas, mediante prendas con acabado galaxia y la resaca del invierno de tonos metalizados y purpurinas.
Las rayas navy son otro de los básicos del buen tiempo que siempre regresa, pero Nasty Gal las reinventa a base de colores impactantes y el uso de acabados brillantes como los que mencionaba en el párrafo anterior.
Por último, volvemos a hablar de los estampados geométricos mediante vestidos que emulan un calidoscopio de colores llamativos y camisas re rombos multicolores.
Ya comentábamos el viernes pasado que las rayas verticales en blanco y negro son tendencia y bien nos lo demuestra esta firma en su lookbook. Incluye otros estampados geométricos, como a base de cuadros o círculos, pero siempre con este tándem bicolor.
Este tipo de rayas también están presentes de un modo más ligero, a partir de colores pastel, como el azul, que suavizan el negro más popular y se unen a pitillos de colores.
Por supuesto, los colores flúor regresan con el buen tiempo para mostrar nuestra cara más alegre y llamativa. Los vemos en trajes de pantalón y blazer, tops, vestidos, abrigos de pelo y collares. Los tonos que predominan son el rosa, naranja, azul y las mezclas psicodélicas sobre crochet.
El print de pañuelo que ya vimos el año pasado vuelve tímidamente con un mix de estampados en colores vivos y con las flores como motivo predominante.
También tienen cabida los looks más futuristas, mediante prendas con acabado galaxia y la resaca del invierno de tonos metalizados y purpurinas.
Las rayas navy son otro de los básicos del buen tiempo que siempre regresa, pero Nasty Gal las reinventa a base de colores impactantes y el uso de acabados brillantes como los que mencionaba en el párrafo anterior.
Por último, volvemos a hablar de los estampados geométricos mediante vestidos que emulan un calidoscopio de colores llamativos y camisas re rombos multicolores.
Imágenes: Nasty Gal
¿Qué os parece? ¿Cuál es vuestra tendencia preferida?















