Cualquiera que me conozca sabe que soy una apasionada de las
llaves, me encantan y tengo una mini colección. Cuanto más antiguas son más me gustan, pues me parece fascinante la de historias que puede haber detrás de cada una de ellas. Por ello, tampoco es de extrañar que me parezcan un elemento perfecto para integrar en la
decoración de un evento o boda, consiguiendo darle un toque más especial, romántico y bohemio. Pero, ¿cómo hacerlo?
Para empezar, las
invitaciones ya pueden anunciar cuál será el motivo principal de nuestra ceremonia, ese en torno al que girará toda la decoración e incluso partes de nuestro
look.
Ya durante la celebración, podemos atar una a diferentes etiquetas en las que escribiremos el nombre de los invitados y el
número de mesa. Será la llave que nos conduzca a nuestro lugar y nunca mejor dicho.
Si queremos decorar con ellas, un ejemplo es poner las flores de los
centros de mesa en botellas de aire
vintage y enrollar a éstas una cinta de la que colguemos estos detalles.
En lugar del tradicional
libro de firmas, hacer una pregunta a nuestros invitados que incluya este elemento y les permita expresarse es una idea muy original. Por ejemplo: ¿Cuál es la llave para un matrimonio perfecto?
¿Y por qué no incluir una de estas piezas colgando de nuestro
ramo? Al fin y al cabo, será la llave de nuestro corazón lo que vamos a entregar a nuestra pareja ese día.
Como veis, podemos integrarlas casi en cualquier parte del evento, de hecho, ¡hasta la
tarta puede hacer referencia a ellas!
¿Qué os parecen las llaves para decorar?
Un besazo y feliz fin de semana