¡Hola chicas!
Hace mucho que no hago ningún post de
decoración y, aunque es cierto que generalmente centro este tema en torno a eventos, esta vez me apetecía hablaros de algo que me obsesiona cada vez más,
los sofás grises. Así a priori podéis decir: ¿gris? que color tan soso... Pero desde mi punto de vista es todo lo contrario. Me explico.
Es un tono neutro sí, pero menos visto que el tradicional negro, y al no ser tan oscuro
da más luz a la estancia y, por lo tanto, parecerá más grande, así que es
perfecto para casas pequeñas.
Por otro lado, ¡
combina con todo! Podemos meterle
colores pastel y queda bien,
neón y también, tonos neutro, como
blanco o negro, y se verá perfecto. Quizás no tanto con un estilo más bohemio pero para las amantes del
nórdico y el
vintage será una opción genial. Por ello, no se nos va a pasar de moda así que es una inversión segura.
Sé lo que estáis pensando, que es claro, pero lo cierto es que no tanto como para que las manchas se noten demasiado y con el tejido adecuado puede ser muy
fácil de limpiar.
¿Conclusión? ¡Es perfecto! Si aún tenéis una ceja levantada y no os he terminado de transmitir mi obsesión, aquí os dejo algunas
fotos ante las que no os podréis negar...
Imagen: Bluefly
¿Qué? ¿Ya os habéis puesto de mi lado? Si es así aquí os dejo las
ideas a las que yo les tengo echado el ojo, ¡me encantan!
¿Cuál es vuestro preferido?
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